“Dejate inflamar del fuego del Espiritu Santo, para que un Nuevo Pentecostes pueda realizarse en nosotros y renovar la Iglesia…para que Dios este en medio de nosotros y nos dé la verdad, el Amor y la alegria que todos anhelamos” Bendido XVI GMG de Colonia.
“El Amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos ha sido dado” ( Rm. 5,5 ) y desde el dia de nuestro Bautismo, vive en cada fibra de nuestro ser. Es el mismo fuego que une al Hijo con el Padre y que nos introduce en esta fogata de Amor que es la Trinidad. Aqui experimentamos que cosa significa ser amados, aqui nuestro corazon, dilatado del Espiritu Santo, se convierte cada dia siempre mas semejante al Corazon de Jesus para aceptar y donar de nuevo el Amor del Padre y, la Caridad, cumplimiento de la Ley, se hace viva y palpitante poniendonos al servicio del hombre con corazon de Dios.